viernes 20 de marzo de 2026

Opinión

Créditos hipotecarios en CABA: una puerta que se abre, pero no para todos

El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires anunció el lanzamiento de una nueva línea de créditos hipotecarios destinada a la clase media,

La reaparición del crédito hipotecario para la adquisición de vivienda es, sin duda, una señal positiva para el mercado. En una ciudad como Buenos Aires, donde históricamente se ha logrado sostener la compraventa de inmuebles prácticamente sin financiamiento, su regreso tiene algo de excepcional.

En ese marco, la iniciativa impulsada por el Gobierno de la Ciudad resulta valiosa y oportuna. No obstante, presenta algunas limitaciones que conviene señalar. Por un lado, el monto contemplado — $100.000.000 — puede resultar acotado frente a los valores actuales del mercado residencial. Por el otro, la relación cuota-ingreso fijada en el 25% de los ingresos declarados del grupo familiar podría también restringir el acceso, en la medida en que no siempre alcanza para calificar, aun considerando la posibilidad de incorporar un garante.

Asimismo, los topes vinculados a las superficies de las propiedades -hasta 80 m2- también introducen un grado adicional de limitación.

En síntesis, se trata de una muy buena noticia: no solo por la reaparición del crédito, sino también por el esfuerzo de subsidiar algunos puntos de la tasa, lo cual mejora las condiciones de acceso.

Ahora bien, el desafío de fondo sigue siendo ampliar el alcance de estas herramientas. Para ello, será clave consolidar un escenario de inflación en descenso sostenido, condición indispensable para el desarrollo de financiamiento a plazos más largos y previsibles, tal como coinciden en señalar los principales referentes del sector inmobiliario y financiero.

Ojalá, entonces, esta primera etapa funcione como punto de partida para una expansión progresiva del crédito hipotecario, tanto en volumen como en cobertura, permitiendo que un universo más amplio de compradores —y no solo el segmento actualmente alcanzado por esta política— pueda acceder a la vivienda propia.

El autor es director de Interwin