martes 28 de abril de 2026

Mercado inmobiliario

El Gobierno cuestionó a los colegios inmobiliarios y anticipó la desregulación del sector

El ministro de Desregulación planteó que existen barreras que encarecen las operaciones y adelantó cambios para fomentar la competencia

El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, volvió a poner en el centro del debate el funcionamiento del mercado inmobiliario al cuestionar el rol de los colegios profesionales y anticipar una agenda de reformas orientadas a la desregulación del sector.

Durante una exposición ante desarrolladores y referentes del real estate, el funcionario sostuvo que uno de los principales problemas radica en las regulaciones que, según su visión, limitan la competencia y encarecen las operaciones. En ese marco, apuntó especialmente contra la fijación de honorarios mínimos y la obligatoriedad de matriculación para ejercer la actividad.

“Que un colegio profesional ponga un precio mínimo es una aberración social”, afirmó, al criticar lo que considera mecanismos que distorsionan el funcionamiento del mercado y generan barreras de entrada para nuevos actores.

El planteo forma parte de una estrategia más amplia del Gobierno, que busca avanzar en un proceso de desregulación para reducir costos en la compraventa de propiedades y dinamizar la actividad. En esa línea, Sturzenegger adelantó, en el evento Data Day 4 organizado por Reporte Inmobiliario, que se trabaja en un paquete de medidas que será enviado al Congreso, con el objetivo de modificar las reglas actuales del corretaje inmobiliario.

Tal como había publicado informeconstruccion.com en varias oportunidades sobre el tema de la desregulación inmobiliaria, entre los cambios en análisis se incluyen la eliminación de ciertas restricciones vinculadas a la matrícula obligatoria, la flexibilización de honorarios y la apertura del mercado a una mayor competencia, en un esquema que apunta a reducir la intervención de entidades intermedias en la actividad.

“El problema no es la existencia de los colegios en sí, sino cuando usan el poder del Estado para fijar condiciones que no responden al mercado”, dijo el funcionario.

Adelantó que enviarán un paquete legislativo con temas de desregulación en los próximos meses para “buscar eliminar los privilegios que hoy encarecen la construcción y la intermediación comercial”. La intención oficial es avanzar hacia un mercado “más libre, dinámico y competitivo”, donde “los servicios se valoren por su calidad y no por imposiciones legales”.

“La idea costos de intermediación innecesarios”, aseguró.

El debate no es nuevo, pero cobra fuerza en el actual contexto económico. Desde el oficialismo sostienen que una mayor libertad en el ejercicio profesional podría traducirse en menores costos para compradores y vendedores, además de ampliar la oferta de servicios. Sin embargo, dentro del sector inmobiliario existen posturas diversas.

Algunos actores advierten que los colegios cumplen un rol clave en la regulación, el control de la actividad y la protección del consumidor, garantizando estándares mínimos de profesionalización. La eventual flexibilización de estas estructuras abre interrogantes sobre el impacto en la calidad del servicio y la seguridad jurídica de las operaciones.

En este escenario, la discusión trasciende el ámbito del corretaje y se proyecta sobre el funcionamiento general del mercado inmobiliario. La posibilidad de una desregulación plantea un cambio de paradigma que podría modificar tanto la dinámica de las operaciones como la estructura del sector en los próximos años.