martes 3 de febrero de 2026

Mercado inmobiliario

Menos metros, mejores edificios: el nuevo ciclo del real estate corporativo

El informe Análisis y Perspectivas 2026 de Newmark Argentina anticipa un escenario más ordenado para el real estate corporativo, con recuperación gradual de la demanda, escasez de oferta premium y una creciente brecha entre edificios de calidad y activos obsoletos.

Según el informe Análisis y Perspectivas 2026 de Newmark Argentina, el mercado de real estate corporativo ingresa en una etapa de mayor previsibilidad, con una recuperación gradual de la demanda y una creciente diferenciación entre activos. Oficinas, industrial y retail muestran dinámicas distintas, pero comparten un denominador común: la calidad se consolida como el principal factor de decisión.

El estudio describe un proceso de consolidación y transformación del mercado inmobiliario corporativo en Buenos Aires. En este nuevo escenario, las decisiones de ocupación e inversión se vuelven más estratégicas, con escasez de nueva oferta premium, demanda cada vez más selectiva y un protagonismo creciente de la eficiencia operativa, la ubicación y la modernización de los activos.

En el segmento de oficinas, Marisa Koifman, directora de Branson Real Estate, coincide en que el mercado atraviesa una etapa más madura y exigente. “Las empresas que toman decisiones hoy lo hacen con mucha más precisión: menos metros, mejor edificio y una localización que funcione de verdad”, señala.

La ejecutiva destaca que la falta de nueva oferta premium refuerza el valor de los edificios bien posicionados. “Los activos que cumplen con altos estándares de eficiencia, sustentabilidad y flexibilidad van a seguir captando demanda. El resto deberá reconvertirse o aceptar un rol secundario dentro del mercado”, advierte.

Koifman también subraya el impacto de una mayor previsibilidad macroeconómica en las decisiones corporativas. “Con un escenario más estable, las compañías vuelven a pensar en el mediano y largo plazo. Eso se traduce en contratos más racionales, pero también en una mayor exigencia sobre la calidad del producto inmobiliario”.

En relación con el fenómeno de flight to quality, es contundente: “La brecha entre edificios de calidad y activos obsoletos se amplía. Hoy el mercado premia la actualización y castiga la falta de inversión; no hay medias tintas”.

De cara a 2026, la especialista anticipa un mercado de oficinas más firme, aunque sin expansiones abruptas. “No esperamos un crecimiento explosivo, pero sí un proceso sostenido de consolidación. La oficina recupera centralidad como herramienta de gestión, cultura y eficiencia, siempre que esté a la altura de las necesidades de las organizaciones”, concluye.