martes 7 de abril de 2026

Mercado

Loma Negra vuelve a manos argentinas: El empresario Marcelo Mindlin y fondos globales toman el control de la emblemática cementera

La compañía combina capital local, músculo financiero y un plan de inversión que busca reposicionarla en un contexto de reactivación de la construcción.

Una de las mayores cementeras del país, Loma Negra, concretó un cambio histórico en su estructura accionaria: tras más de dos décadas bajo control brasileño, la compañía vuelve a manos argentinas. La operación, oficializada en los últimos días, no solo implica un traspaso relevante de acciones, sino también un compromiso de inversión por US$ 110 millones destinado a modernizar plantas y expandir la producción.

El movimiento se enmarca en la reestructuración judicial de InterCement Participações, que hasta ahora controlaba la empresa. Luego de más de dos años de tensiones financieras y legales, el holding logró avanzar con un acuerdo respaldado por el 99,99% de sus acreedores, lo que permitió cerrar un ciclo marcado por deudas superiores a los US$ 2.000 millones y un proceso de recuperación iniciado a fines de 2024.

Nueva composición accionaria

El nuevo esquema de control está encabezado por Latcem LLC (38,7%), sociedad vinculada a Marcelo Mindlin, presidente de Pampa Energía. A este grupo se suman los fondos internacionales Redwood Capital Management (26,7%) y Moneda Patria Investments (24%), consolidando una estructura mixta entre capital local y expertise global.

En paralelo, Mindlin asumió formalmente como presidente tanto de InterCement como de Loma Negra, mientras que Sergio Faifman fue ratificado como CEO, garantizando continuidad en la gestión operativa.

Un plan de inversión para ganar eficiencia

Según informó la compañía a la Comisión Nacional de Valores (CNV), el aporte de capital por US$ 110 millones estará orientado a fortalecer la posición financiera y acelerar el plan de mantenimiento e inversiones. El objetivo es claro: mejorar la eficiencia operativa, elevar la productividad y optimizar la calidad de servicio en un mercado que comienza a mostrar señales de reactivación.

En paralelo, la reestructuración incluyó una reorganización profunda de la deuda. Los vencimientos fueron extendidos hasta 2031, con una tasa del 6,5% en dólares y sin compromisos significativos en los próximos cinco años. Este nuevo perfil financiero otorga previsibilidad y margen de maniobra para encarar una etapa de crecimiento.

Un actor clave en la construcción

Con cerca del 45% del mercado local de cemento, Loma Negra es un actor central en la cadena de valor de la construcción. Su red de plantas distribuidas en distintas provincias y su capacidad logística la posicionan como un proveedor estratégico tanto para obra pública como para desarrollos privados.

En un contexto donde el Gobierno busca reactivar la actividad a través de concesiones viales y mayor participación privada, el rol del cemento vuelve a ganar protagonismo. En ese escenario, la nueva estructura accionaria podría acelerar decisiones de inversión alineadas con el ciclo que comienza.

Un regreso con peso simbólico

El retorno a capitales argentinos también tiene una carga simbólica. Fundada en 1926 por Alfredo Fortabat, Loma Negra se consolidó como uno de los emblemas industriales del país. Su venta a capitales brasileños en 2005 marcó el cierre de una etapa, y este nuevo capítulo reabre la posibilidad de una conducción alineada con intereses locales.

La participación de fondos como Redwood y Moneda Patria, con experiencia en mercados emergentes, suma además una mirada financiera global que podría potenciar oportunidades de expansión regional.

Lo que viene para el sector

Si bien persisten desafíos vinculados a la demanda y al ritmo de la obra, la mejora en la estructura financiera y el ingreso de nuevos accionistas posicionan a Loma Negra para encarar una etapa de crecimiento. En un mercado que empieza a salir de la contracción, el fortalecimiento de su principal proveedor de insumos puede convertirse en una señal positiva para toda la industria.

El regreso de Loma Negra a manos argentinas no es solo un cambio de dueños: es, también, un movimiento que anticipa cómo se reconfigurará el mapa de la construcción en los próximos años.

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