lunes 6 de abril de 2026

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El Gobierno apuesta a reactivar la construcción con rutas y privatizaciones

El ministro de Economía sostuvo que las privatizaciones que se vienen tendrán un efecto contagio y ayudarán a dinamizar al sector. Las concesiones viales por u$s 9000 millones juegan un rol clave

El ministro de Economía, Luis Caputo, anticipó que la industria de la construcción podría recuperar dinamismo a partir de mitad de año, impulsada por un paquete de concesiones viales por u$s 9.000 millones y un proceso de privatizaciones que, según afirmó, generará un “efecto contagio” en la actividad.

Desde la Bolsa de Comercio de Rosario, el funcionario destacó que en junio comenzarán a ponerse en marcha obras sobre 9.000 kilómetros de rutas, por donde circula el 80% del tránsito nacional, y que se sumarán otros 12.000 kilómetros en futuras licitaciones. A esto se agregan privatizaciones clave como Belgrano Cargas, Transener, AySA y Intercargo.

Sin embargo, desde el sector relativizan el impacto. Señalan que el volumen de obras proyectadas representa una porción menor frente a los 40.000 kilómetros de la red nacional y advierten que la infraestructura pública sigue prácticamente paralizada.

Además, la construcción privada, especialmente refacciones y obras chicas, continúa muy golpeada por la caída del poder adquisitivo, la morosidad y las dificultades de financiamiento, lo que limita una recuperación más amplia.

En paralelo, las provincias, que empiezan a asumir mayor protagonismo en la obra pública, enfrentan otro problema: la caída de la recaudación. Según el Instituto Argentino de Análisis Fiscal, los recursos coparticipables registraron bajas reales en el primer trimestre, lo que también condiciona la capacidad de inversión.

A este escenario se suma una dinámica clave: la reactivación, de concretarse, sería heterogénea y con fuertes diferencias entre regiones y segmentos. Mientras los grandes proyectos vinculados a infraestructura o concesiones podrían mostrar cierto movimiento, el entramado más atomizado del sector, que incluye pymes, corralones y mano de obra independiente, seguiría con una recuperación más lenta.

En este contexto, el segundo semestre aparece como un punto de inflexión. La velocidad con la que avancen las licitaciones, se concreten las privatizaciones y mejore el acceso al financiamiento será determinante para evaluar si la construcción logra salir de su actual estancamiento o si continúa en un proceso de recuperación parcial y desigual.