jueves 19 de febrero de 2026

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Aluar bajo presión: importaciones, costos y el efecto dominó tras la crisis de Fate

La flexibilización comercial y la mayor competencia externa reconfiguran el escenario para la industria pesada. El caso del grupo de Javier Madanes Quintanilla expone tensiones que ya impactan en costos, producción y expectativas del sector.
19/02/2026

La nueva etapa de apertura comercial en Argentina comenzó a mostrar efectos concretos en la industria manufacturera y en sectores estratégicos vinculados al desarrollo de infraestructura. En ese contexto, Aluar, principal productor de aluminio del país, atraviesa un escenario más competitivo tras la eliminación de barreras antidumping a productos importados, especialmente de origen asiático. 

Este año el gobierno de Javier Milei dictó una resolución que puso fin al arancel antidumping del 80% que se imponía a las importaciones de chapas de aluminio originarias de China. Esa barrera había funcionado como protección de precio para ciertos productos metálicos locales, y su eliminación abarata la llegada de importados a partir de ahora, afectando directamente la competencia para productores nacionales como Aluar.

La medida redefine las condiciones del mercado interno: más competencia externa, presión sobre precios y necesidad de mayor eficiencia productiva. Para una compañía cuyo insumo es clave en carpintería metálica, fachadas, estructuras livianas y sistemas industrializados, cualquier variación en su ecuación económica repercute en toda la cadena de valor de la construcción.

El efecto Fate: una señal dentro del mismo grupo

El impacto de la apertura comercial se volvió tangible con la situación de Fate, también perteneciente al mismo holding empresario perteneciente a Javier Madanes Quintanilla, en el ojo de la tormenta por la situación actual de la empresa de neumáticos. El cierre de una de sus plantas industriales encendió alertas en el mercado porque evidenció las dificultades de competir frente a importaciones más baratas en un contexto de costos locales elevados.

Aunque se trata de rubros distintos, analistas industriales observan factores estructurales compartidos entre ambas compañías, como la Alta intensidad energética, la dependencia de insumos dolarizados, la exposición al comercio internacional y la sensibilidad al ciclo económico.

La lectura que circula en el sector es clara: lo sucedido en la fabricante de neumáticos funciona como indicador adelantado de lo que podría ocurrir en otras ramas industriales si se profundiza la presión importadora.

De hecho, Aluar compró una fracción del predio industrial de Fate (empresa de neumáticos también propiedad de la familia Madanes Quintanilla) por unos USD 27 millones. La compra se concretó días antes del anuncio público del cierre de esa planta y abarca terrenos que Aluar ya ocupaba dentro del mismo predio. ¿Qué va a hacer Aluar con ese predio?

Competencia externa y estrategia defensiva

En el negocio del aluminio, la ventaja histórica de la empresa fue su perfil exportador, que le permite compensar fluctuaciones del mercado local. Sin embargo, el nuevo contexto presenta una paradoja: apertura en el mercado interno y barreras arancelarias en algunos destinos externos.

Ese doble frente obliga a reforzar estrategias de eficiencia, logística e integración productiva. En esa línea se interpretó la reciente adquisición de terrenos industriales que ya utilizaba dentro del predio donde operaba Fate: un movimiento orientado a consolidar infraestructura propia y optimizar costos operativos a largo plazo.

Impacto en costos de obra y cadena de insumos

Para desarrolladores, constructoras y proveedores, el desempeño del aluminio no es un dato menor. Se trata de un insumo transversal cuyo precio incide en los presupuestos de obra, los costos de cerramientos y fachadas, estructuras livianas y sistemas constructivos industrializados.

Por eso, la evolución del negocio del aluminio se sigue de cerca como variable anticipada del costo de construcción, especialmente en proyectos de mediana y gran escala.

Un termómetro industrial

El presente de la compañía y del conglomerado empresario que integra funciona hoy como un termómetro del nuevo modelo económico: mide hasta qué punto la industria local puede sostener competitividad frente a importaciones más baratas sin perder producción ni empleo.

En ese marco, lo que ocurra en los próximos meses con el aluminio, los precios internos y la dinámica exportadora no solo definirá el rumbo de una empresa, sino también el pulso de sectores clave para la inversión productiva y la actividad constructiva.