viernes 3 de abril de 2026

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Déficit habitacional en Argentina: Los problemas de vivienda más importantes provincia por provincia

Un informe de la organización Tejido Urbano revela fuertes desigualdades territoriales y una marcada brecha entre las necesidades de vivienda y la respuesta del Estado

Un reciente informe elaborado por Tejido Urbano puso en evidencia la magnitud y complejidad del déficit habitacional en la Argentina, a partir de una metodología basada en datos censales que permite identificar y clasificar las distintas problemáticas que afectan a los hogares urbanos.

Los resultados muestran que, sobre un total de 14,6 millones de hogares relevados en 2022, unos 10,7 millones presentan al menos una dificultad habitacional, lo que equivale al 73% del total, mientras que apenas 3,9 millones no registran restricciones.

El estudio avanza además en un análisis comparativo por provincia y suma una evaluación del desempeño de la gestión habitacional durante 2025, incorporando variables como la cantidad de viviendas entregadas, las soluciones ejecutadas y las escrituras gestionadas por los institutos provinciales.

La investigación define como problemáticos a los hogares que enfrentan situaciones como el hacinamiento, la convivencia de más de una familia en una misma vivienda, la residencia en unidades irrecuperables o con deficiencias estructurales, la falta de acceso a servicios básicos, la inseguridad en la tenencia o la imposibilidad de acceder a la propiedad. A esto se suma un factor transversal que atraviesa a gran parte de los casos: la localización en entornos urbanos deficitarios.

Dentro de este universo, se distinguen diferentes niveles de gravedad. Por un lado, se encuentran los hogares que requieren una vivienda nueva, ya sea por condiciones materiales irrecuperables, por compartir la vivienda con otra familia o por hacinamiento crítico.

En segundo término aparecen los problemas vinculados a viviendas existentes que podrían mejorarse, así como las carencias en infraestructura básica o irregularidades dominiales. Finalmente, se identifican dificultades asociadas al entorno urbano y, en otro plano, las limitaciones para acceder a la propiedad, especialmente en el caso de los hogares inquilinos.

El análisis territorial refleja fuertes disparidades. Provincias como Misiones, Santiago del Estero, Chaco y Formosa registran niveles críticos, con más del 85% de los hogares urbanos afectados por algún tipo de problema. En un segundo grupo aparecen Córdoba, San Juan, Tucumán, Santa Cruz y Neuquén, donde la incidencia se ubica entre el 75% y el 81%. En contraste, los niveles más bajos se observan en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Entre Ríos y Chubut.

Más allá de la magnitud del déficit, el informe pone el foco en la composición de las problemáticas, que varía significativamente según la región. En Misiones, por ejemplo, predomina la falta de servicios básicos, que explica buena parte del déficit y afecta a más de la mitad de los hogares. En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en cambio, el principal factor es la dificultad de acceso a la propiedad, lo que refleja un mercado fuertemente tensionado por la dinámica del alquiler. En Salta, la problemática aparece más diversificada, combinando déficit cuantitativo, cualitativo y dominial.

También se destacan casos como Tierra del Fuego, donde conviven altos niveles de inquilinato e irregularidad en la tenencia con necesidades de nuevas viviendas, mientras que en Córdoba adquiere relevancia la falta de acceso a servicios públicos. En términos generales, los déficits vinculados a la calidad de la vivienda y a la necesidad de unidades adicionales tienden a concentrarse en el norte del país, mientras que los problemas de acceso a la propiedad tienen mayor peso relativo en las provincias del sur y en los grandes centros urbanos.

A nivel agregado, el informe señala que el 40,5% de los hogares con problemáticas se concentra en la Provincia de Buenos Aires, seguida por Córdoba, Santa Fe y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Estas cuatro jurisdicciones reúnen cerca del 65% del total, en línea con su peso demográfico.

En paralelo, el informe incorpora una mirada sobre la respuesta estatal a través de la gestión habitacional. Durante 2025 se entregaron 12.768 viviendas en todo el país, una cifra que, al compararse con los más de un millón de hogares que requieren una vivienda nueva, cubre apenas el 1,2% de la demanda. Esta brecha evidencia la dimensión estructural del problema y la dificultad de revertirlo en el corto plazo.

Las diferencias entre provincias también son marcadas en este aspecto. Distritos como San Luis y La Pampa alcanzaron niveles de cobertura significativamente superiores al promedio, mientras que en otras jurisdicciones, incluida la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la entrega de viviendas fue nula durante el período analizado. En la mayoría de las provincias, la proporción de viviendas entregadas respecto de las necesidades no llega al 1%.

El informe de Tejido Urbano advierte que estos resultados deben interpretarse como una fotografía de un momento específico y no necesariamente como un reflejo de políticas sostenidas en el tiempo. Aun así, los datos permiten dimensionar el desafío habitacional en la Argentina y ponen en evidencia la necesidad de estrategias integrales que articulen la producción de vivienda, la mejora del stock existente, la regularización dominial y el acceso al crédito, en un contexto donde la mayoría de los hogares afectados pertenece a los segmentos de ingresos más bajos.

Accedé al informe completo en este link