lunes 26 de enero de 2026

Mercado inmobiliario

La agenda clave de los desarrolladores inmobiliarios para 2026

Financiamiento, productividad, nuevas tecnologías y liderazgo definen la agenda 2026 del sector inmobiliario, según referentes de la Cámara Empresaria de Desarrolladores Urbanos (CEDU).

La Cámara Empresaria de Desarrolladores Urbanos (CEDU) delineó los principales ejes que marcarán la agenda del sector inmobiliario durante 2026. Financiamiento, productividad, nuevas tecnologías y liderazgo aparecen como los pilares de un año que, según referentes del sector, exigirá decisión y capacidad de adaptación.

De acuerdo con Damián Tabakman, presidente de CEDU, uno de los puntos prioritarios para el corto plazo es la reciente aprobación de la Inocencia Fiscal, una medida que permitirá concretar operaciones que hasta ahora no podían cerrarse. “Esto es lo prioritario e inminente”, señaló, al destacar su impacto directo en la reactivación de las transacciones inmobiliarias.

En paralelo, el titular de la entidad remarcó la necesidad de avanzar con esquemas de financiamiento más flexibles. Frente a la demora del sistema bancario tradicional, planteó que los propios desarrolladores evalúen ofrecer financiamiento en las ventas post posesión, una estrategia que muchos ya comenzaron a implementar para sostener la competitividad y defender los precios de los proyectos.

Asimismo, Tabakman subrayó la importancia de profundizar el vínculo con los bancos, el mercado de capitales y las alternativas de financiamiento no tradicionales, como la tokenización. Si bien aclaró que estas herramientas no reemplazarán en el corto plazo al fondeo tradicional, consideró clave comenzar a generar experiencia y track record para aprovechar su crecimiento futuro.

Otro eje central será la productividad en la construcción. Desde CEDU insisten en que se trata de una agenda ineludible para el año 2026, que incluye tanto la importación de insumos como la incorporación de nuevas tecnologías edilicias, con el objetivo de mejorar tiempos, costos y eficiencia en las obras.

En cuanto al desarrollo de nuevos productos y zonas, Tabakman no anticipó cambios sustanciales respecto de lo que se viene haciendo, aunque se mostró moderadamente optimista frente a un posible escenario político menos cargado y con menor volatilidad macroeconómica. “La historia enseña que cuando se habla menos del dólar y de las elecciones, el mercado inmobiliario se comporta mejor. Hay que capitalizarlo”, afirmó.

En el plano institucional, el presidente de CEDU remarcó que aún queda mucho por hacer. Entre los principales desafíos mencionó la necesidad de mejorar trámites para los permisos de obra, aliviar la carga impositiva que pesa sobre el sector y lograr que el crédito comience a aplicarse, lo antes posible, a la financiación de compras desde el pozo.

A esta mirada se suma la reflexión de Mali Vázquez, directora ejecutiva de CEDU, quien puso el foco en el rol activo de los desarrolladores urbanos frente a contextos complejos. “Muchas veces escuchamos que hay que esperar a que el contexto mejore, pero el contexto no espera: se construye”, afirmó, al destacar que el sector se caracteriza por la resiliencia, el optimismo y una fuerte voluntad de hacer.

Según Vázquez, los desarrolladores transforman incertidumbre en proyecto, riesgo en oportunidad y visión en ciudad, no porque sea fácil, sino por la convicción en el impacto de lo que hacen. En ese sentido, señaló que seguir adelante aun cuando no todo está alineado también es una forma de liderazgo, y que hoy más que nunca se necesita esa energía transformadora para seguir construyendo futuro.

Finalmente, Tabakman destacó la importancia de comenzar a trabajar activamente los mercados internacionales. Argentina vuelve a estar en el radar de inversores extranjeros interesados en el real estate, y quienes tomen la iniciativa de salir a buscarlos tendrán mayores oportunidades.