Sector inmobiliario
Se cumplen 10 años de los créditos hipotecarios UVA y un economista salió a defenderlos
El crédito hipotecario comenzó a dar señales de recuperación desde que asumió el presidente Javier Milei, aunque todavía se mantiene en niveles bajos en relación a la demanda habitacional. En este contexto, el economista Federico González Rouco analizó el presente del sistema y aseguró que el instrumento “funciona”, pero enfrenta limitaciones estructurales que impiden su expansión.
“El crédito hipotecario en Argentina hoy existe gracias a la UVA. Sin ese esquema, directamente no habría financiamiento”, sostuvo el economista, al tiempo que remarcó que el problema no está en el diseño del sistema, sino en el contexto económico.
Diez años atrás, en abril de 2016 durante el Gobierno de Mauricio Macri, comenzaba a funcionar la UVA como unidad de medida para el sistema financiero. Tras el auge registrado entre 2017 y 2018, cuando se alcanzaron niveles récord de otorgamiento, los créditos hipotecarios UVA sufrieron un fuerte retroceso en los años posteriores. La combinación de inflación, pérdida de ingresos y volatilidad financiera impactó de lleno en el mercado.
A partir del advenimiento del gobierno libertario, comenzó a observarse una recuperación de los créditos hipotecarios UVA, aunque todavía en una escala reducida y más desde comienzos de este año. Para los especialistas, el desafío es sostener esta tendencia y generar condiciones para que el financiamiento gane volumen.
Uno de los principales obstáculos de los créditos hipotecarios UVA sigue siendo el nivel de ingresos. Las entidades financieras mantienen criterios de evaluación que limitan el acceso, en función de la relación entre cuota y salario.
A esto se suma la necesidad de contar con ahorro previo, tanto para el anticipo como para cubrir los gastos de la operación. Este punto continúa siendo una de las principales barreras de entrada a los créditos hipotecarios UVA para amplios sectores de la población.
En los últimos años, el sistema UVA estuvo en el centro de la discusión por el impacto de la inflación sobre las cuotas. Sin embargo, desde el análisis técnico, se destaca que el nivel de morosidad se mantiene bajo.
Para González Rouco, esto demuestra que, más allá de las dificultades, los créditos hipotecarios UVA siguen siendo una herramienta valorada por quienes acceden, y que el problema principal no es el instrumento, sino el entorno macroeconómico en el que se aplica.
De cara a una posible expansión del crédito hipotecario, el economista señaló algunos factores clave. Entre ellos, la necesidad de mejorar el fondeo del sistema financiero, que hoy opera con descalces entre plazos de financiamiento y otorgamiento.
Federico González Rouco también mencionó, en una nota para el diario La Nación, la importancia de desarrollar herramientas complementarias que permitan reducir riesgos, así como avanzar en líneas de crédito orientadas a la construcción, con el objetivo de incrementar la oferta de viviendas.
Si bien los créditos hipotecarios UVA volvieron a aparecer en el radar del mercado inmobiliario, su alcance sigue siendo acotado. Incluso en sus mejores momentos, solo una porción menor de los hogares logró acceder a financiamiento.
En este escenario, el desafío no solo pasa por sostener el instrumento, sino por generar condiciones macroeconómicas y financieras que permitan ampliar su alcance y convertirlo en un verdadero motor del acceso a la vivienda.