2026-03-02

Actualidad

El combo que preocupa a la industria de la construcción: Ajuste fiscal y apertura económica

Desde el sector alertaron sobre la caída de la actividad, el freno de proyectos y el impacto laboral, y planteó dudas sobre una apertura comercial sin protección para la industria local.

El titular de la Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO), Gustavo Weiss, aseguró que el principal problema que atraviesa actualmente el sector es “la casi total ausencia de inversión pública nacional”. Si bien reconoció que existe cierto movimiento de obras impulsadas por administraciones provinciales como Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y Mendoza, el dirigente remarcó que ese dinamismo “no alcanza para compensar la parálisis de los proyectos nacionales”, lo que limita la recuperación de la actividad.

Mercado privado sin fuerza suficiente

El freno en la obra pública se combina con un mercado inmobiliario que Weiss describió como “tranquilo”. Según explicó en declaraciones radiales, el volumen actual de créditos hipotecarios todavía es insuficiente para motorizar el sector y generar un efecto multiplicador en el empleo, uno de los motores históricos de la economía argentina.

Datos del Indec respaldan ese diagnóstico. El Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC) registra fuertes retrocesos interanuales desde fines de 2023, con caídas marcadas en insumos clave como cemento, hierro redondo y asfalto, afectando directamente a contratistas y trabajadores.

Apertura económica y empleo

Weiss también planteó su preocupación por el contexto internacional y los riesgos de una liberalización comercial sin salvaguardas. En ese sentido, advirtió que el mundo enfrenta un “gravísimo problema de empleo” y señaló la tensión entre precios más bajos para los consumidores y la preservación del trabajo local.

El dirigente mencionó que competir con potencias industriales como China resulta muy difícil para la industria nacional, debido a subsidios estatales, escalas productivas mayores y costos estructurales más bajos. A su vez, sostuvo que la combinación de apertura comercial, automatización e inteligencia artificial podría acelerar la pérdida de puestos laborales si no se implementan políticas de transición.

Defensa de empresas competitivas

Consultado sobre las tensiones recientes entre el Gobierno y grandes grupos industriales, Weiss se refirió a cuestionamientos oficiales dirigidos a compañías como Techint y Aluar, cuya situación salió a la luz esta semana en el discurso del presidente Javier Milei en la apertura de sesiones ordinarias del Congreso . Allí marcó una distinción entre firmas ineficientes y empresas competitivas: mientras las primeras pueden quedar fuera del mercado en un esquema macroeconómico ordenado, consideró “imperativo proteger” a aquellas que sí logran productividad.

“El Estado puede querer el equilibrio fiscal para que no haya inflación, pero en el medio perdieron el 30% de la mano de obra”, concluyó, subrayando el impacto social que ya se observa en una de las industrias más intensivas en empleo del país.

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