martes 11 de agosto de 2026

Venta minorista

Ferreterías y corralones recuperan ventas, pero la construcción todavía no despega

Las ventas del sector crecieron 1% interanual en julio, aunque registraron una baja del 2,3% frente a junio. Desde CAME señalaron que los arreglos del hogar y las pequeñas obras aportaron movimiento, mientras que la falta de crédito y la cautela de los consumidores continúan limitando proyectos de mayor escala.

Las ventas minoristas de ferreterías y corralones mostraron una leve mejora durante julio, aunque el comportamiento del sector todavía refleja un escenario de consumo cauteloso. De acuerdo con el Índice de Ventas Minoristas Pyme elaborado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), la actividad registró un crecimiento interanual del 1%, mientras que en el acumulado de 2026 presentó una suba del 0,3%.

Sin embargo, en la comparación con junio, las ventas tuvieron una caída del 2,3%, lo que evidencia que la recuperación todavía es moderada y no alcanza para consolidar una tendencia sostenida de crecimiento.

El movimiento positivo observado durante julio estuvo asociado principalmente a arreglos imprevistos en los hogares, tareas de mantenimiento durante el invierno y algunas operaciones puntuales de mayor volumen destinadas a pequeñas obras residenciales o clientes corporativos.

A pesar de esta mejora, la demanda masiva de materiales e insumos para la construcción continúa contenida. La menor actividad de la obra pública y la cautela de los consumidores a la hora de comprometer recursos para obras y remodelaciones siguen funcionando como factores de presión para los comercios.

Más ventas de reposición y menos obras de mayor escala

El comportamiento de los consumidores también modificó el tipo de productos que concentran las ventas. La falta de alternativas de financiamiento a largo plazo dificulta la realización de remodelaciones profundas y proyectos de mayor envergadura. En este contexto, los comercios observan una mayor demanda de artículos destinados a resolver necesidades inmediatas, principalmente productos de reposición vinculados con reparaciones, electricidad y calefacción.

Los comerciantes también manifestaron preocupación por las variaciones en las listas de precios de los proveedores y por el impacto de los costos de fletes, insumos metálicos y productos importados sobre los valores de reposición. Para sostener las ventas y preservar el flujo de caja, los locales apelaron a distintas estrategias comerciales, entre ellas cuotas fijas, descuentos por pagos al contado y una mayor atención personalizada en los puntos de venta.

Bazar, decoración y muebles: un escenario más complicado

El panorama fue más negativo para los comercios vinculados con bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles. Según el relevamiento de CAME, las ventas del sector registraron una caída interanual del 5,5% en julio.

El retroceso también se refleja en el acumulado del año, que alcanza el 10,3%, mientras que frente a junio la actividad se contrajo un 3,4%.

La menor demanda de bienes durables y artículos para el hogar explica buena parte de este comportamiento. En un contexto de consumo más selectivo, los hogares priorizaron los gastos esenciales y postergaron la compra de productos vinculados con el confort, la decoración y el amoblamiento.

Las operaciones que lograron concretarse estuvieron concentradas principalmente en productos de temporada y artículos de menor valor, con promociones y descuentos como principales incentivos para los consumidores.

Costos y falta de financiamiento, entre las principales dificultades

Los comercios del rubro también enfrentaron incrementos en los costos de reposición y logística, mientras que las dificultades para acceder a cuotas sin interés limitaron especialmente la compra de muebles y otros productos de mayor precio. A esto se sumó la menor capacidad de financiamiento de los consumidores, con un uso más restringido de las tarjetas de crédito.

Frente a este escenario, los comercios profundizaron estrategias orientadas a sostener el nivel de actividad: ampliaron la oferta de líneas económicas, reforzaron la atención personalizada y buscaron potenciar los canales digitales para captar nuevas oportunidades de consumo.

Los datos muestran así un comportamiento dispar dentro de los sectores vinculados con el hogar y la construcción. Mientras ferreterías y corralones lograron abandonar parcialmente la tendencia negativa en términos interanuales, la demanda continúa concentrada en reparaciones y necesidades inmediatas, lejos todavía de una recuperación generalizada de las obras y remodelaciones de mayor magnitud.

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