miércoles 21 de enero de 2026

Arquitectura

Ventanas de PVC: Cuando el calor es protagonista, la arquitectura tiene una respuesta eficiente

El aumento de las temperaturas y la intensificación de los veranos obligan a repensar el diseño de los espacios. En ese escenario, las aberturas eficientes se vuelven clave para reducir el ingreso de calor, mejorar el confort térmico y optimizar el consumo energético.

El aumento sostenido de las temperaturas redefine la manera de pensar y habitar los espacios. En un contexto donde los veranos son más intensos, prolongados y con temperaturas en aumento, la eficiencia energética deja de ser un valor agregado para transformarse en una necesidad concreta. Y en esa ecuación, las ventanas cumplen un rol central.

Las aberturas son el punto de contacto más directo entre el interior y el exterior de cada ambiente. También, principales responsables del ingreso de calor a los ambientes cuando no cuentan con los materiales o tecnología adecuados. Elegir ventanas eficientes no es solo una decisión técnica: es una elección de confort, bienestar y consumo consciente.

“Está comprobado que, aproximadamente el 35% de las pérdidas y ganancias de calor/frío se originan a través de las aberturas cuando estas no son eficientes, generando así un consumo excesivo de energía en la climatización de los diferentes espacios. De esta forma, resulta fundamental elegir materiales que tengan una incidencia positiva en el ahorro energético y en el cuidado del medioambiente” explica la arq. Adriana Lopez, jefa de grandes proyectos de MUCHTEK, especialista en eficiencia energética y  Passivhaus Designer.

Las aberturas de PVC permiten reducir significativamente el ingreso de calor durante los meses de mayor exposición térmica. Gracias a su baja conductividad y a sistemas de cierre herméticos, contribuyen a mantener temperaturas interiores más estables, disminuyendo la dependencia del aire acondicionado y, en consecuencia, el consumo de energía no renovable.

Pero lograr esa eficiencia no va a contramano del diseño. En la arquitectura moderna, el ingreso de luz natural sigue siendo un elemento esencial, incluso en verano. Ventanas bien diseñadas permiten aprovechar la iluminación natural sin resignar confort térmico, generando espacios más luminosos, confortables y equilibrados.

Asimismo, en escenarios urbanos, donde el calor se amplifica por el efecto isla térmica, contar con este tipo de aberturas marca una diferencia tangible en la calidad de vida. En contextos residenciales, comerciales o institucionales, la elección de las más eficientes impacta directamente en el uso responsable de la energía y en confort sostenible en la manera de habitar.