lunes 12 de enero de 2026

Situación económica

Las ventas minoristas en ferreterías y corralones cerraron 2025 con una leve recuperación

Impulsadas por la estacionalidad y el cobro del aguinaldo, las ventas minoristas en rubros vinculados a la construcción mostraron una mejora interanual en diciembre, aunque el consumo siguió concentrado en compras pequeñas y necesarias. En contraste, el sector de bazar y muebles mostraron una caída.
12/01/2026

Según el Índice de Ventas Minoristas Pyme elaborado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), la venta minorista en ferreterías, materiales eléctricos y de la construcción registró en diciembre una suba interanual del 0,8%, marcada por factores estacionales.

El inicio del verano y la proximidad de las fiestas impulsaron tareas domésticas como pintura, mantenimiento de piletas y arreglos menores, lo que permitió un leve repunte en la actividad. Con este resultado, el sector cerró 2025 con un crecimiento acumulado del 2,9%, mientras que el avance mensual fue del 5,6%.

El cobro del aguinaldo facilitó estas pequeñas inversiones en los hogares, aunque desde el sector advirtieron que las obras de mayor envergadura continuaron paralizadas. El consumo se mantuvo atomizado, con tickets bajos y compras estrictamente necesarias, en un contexto de fuertes restricciones presupuestarias.

Desde el punto de vista comercial, diciembre aportó algo de liquidez para afrontar obligaciones corrientes, aunque la rentabilidad permaneció estable o presionada por la carga impositiva y el incremento en los costos de servicios. Para sostener el movimiento, las estrategias de venta se apoyaron en financiación en cuotas sin interés y promociones puntuales en efectivo destinadas a rotar stock estacional.

Las expectativas del sector son prudentes, con la mirada puesta en una eventual recuperación del poder adquisitivo en 2026, condición clave para reactivar la demanda de productos de mayor volumen.

Caída en bazar, decoración y muebles

En contraste, el rubro bazar, decoración, textiles de hogar y muebles sufrió una caída interanual del 15% en diciembre, reflejando el impacto de la recesión sobre el consumo de bienes considerados no esenciales.

Si bien el sector acumuló en el año una leve suba del 0,3%, el repunte mensual fue del 15,7%, explicado casi exclusivamente por factores estacionales como la Navidad y el aguinaldo, que dinamizaron parcialmente la regalería y la decoración.

El informe de CAME señala que este impulso no alcanzó para revertir la baja general de la demanda, debido a la escasez de dinero en circulación. Las ventas se concretaron principalmente a través del uso intensivo de tarjetas de crédito y una búsqueda exhaustiva de precios bajos por parte de los consumidores.

Los comerciantes enfrentaron además una suba de costos operativos y de servicios, lo que comprimió los márgenes y convirtió diciembre en apenas un “respiro” financiero. Para competir con productos importados y acelerar la rotación de stock, se recurrió de forma agresiva a descuentos en efectivo y financiación sin interés.

De cara a 2026, las expectativas del sector son reservadas, con un escenario que se presenta complejo y sin señales inmediatas de reactivación del consumo.