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Los verdaderos propietarios del horror

10/08/2018 - Un sitio web llamado “Apartment Therapy” recopiló en un artículo historias de terror relacionadas con malas experiencias ocasionadas por propietarios
n sitio web llamado “Apartment Therapy” recopiló en un artículo historias de terror relacionadas con malas experiencias ocasionadas por propietarios. Les contamos algunas de ellas:
-A las 3 de la madrugada la alarma detectora de humo empezó a sonar. A pesar de los esfuerzos de la inquilina por silenciarla, ésta seguía emitiendo sus “beeps” intermitentes. Desesperada, llamó a su locador para que la ayudara a resolver el problema. ¿Cuál fue la solución?, arrancarla de la pared. “Está arreglado”, decía el propietario mientras salía del departamento; detrás de él quedaba el molesto “beep” que no había cesado de sonar.
-Leía un libro acostada en su cama. De repente, un fuerte sonido y un brusco movimiento la sobresaltaron. No era un sismo, no. Una de las patas de la cama había atravesado el piso. Asustada, saltó de la cama y la empujó hacia el otro extremo de la habitación, lejos del agujero en el piso que amenazaba con tragarse el lugar entero. Llamó a su locador y le informó del problema; éste apareció para ver de qué se trataba, pero tardó 6 semanas en enviar a un profesional que se encargara del agujero.
-Alquiló un departamento en un edificio antiguo porque el precio era realmente barato. No tardó en descubrir que el lugar no sólo era antiguo, sino que estaba habitado por otras criaturas. Una mañana, mientras se alistaba para salir, vio algo que corría por el living; no tardó en descubrir que era un ratón y, lo peor, que tenía las patas traseras atrapadas en una ratonera. Cuando habló con la esposa de su locador, ésta le contestó: “Éste es un número de emergencia y tendrá que vivir con ese ratón herido hasta que mi esposo tenga tiempo de ir, en un par de días”.
-Había alquilado el sótano de una casa durante un año. Allí, en lo que era su habitación, estaba la bomba de agua de la casa. Una vez al mes despertaba en medio de la noche para descubrir una sombra parada junto a su cama; esta sombra se revelaba como el locador y justificaba su presencia afirmando que estaba ahí para revisar la bomba de agua…

BUENOS AIRES.- Un sitio web llamado “Apartment Therapy” recopiló en un artículo historias de terror relacionadas con malas experiencias ocasionadas por propietarios, algunas de ellas realmente asombrosas y dignas de darlas a conocer.

Cuatro de las mejores historias:

-A las 3 de la madrugada la alarma detectora de humo empezó a sonar. A pesar de los esfuerzos de la inquilina por silenciarla, ésta seguía emitiendo sus “beeps” intermitentes. Desesperada, llamó a su locador para que la ayudara a resolver el problema. ¿Cuál fue la solución?, arrancarla de la pared. “Está arreglado”, decía el propietario mientras salía del departamento; detrás de él quedaba el molesto “beep” que no había cesado de sonar.

-Leía un libro acostada en su cama. De repente, un fuerte sonido y un brusco movimiento la sobresaltaron. No era un sismo, no. Una de las patas de la cama había atravesado el piso. Asustada, saltó de la cama y la empujó hacia el otro extremo de la habitación, lejos del agujero en el piso que amenazaba con tragarse el lugar entero. Llamó a su locador y le informó del problema; éste apareció para ver de qué se trataba, pero tardó 6 semanas en enviar a un profesional que se encargara del agujero.

-Alquiló un departamento en un edificio antiguo porque el precio era realmente barato. No tardó en descubrir que el lugar no sólo era antiguo, sino que estaba habitado por otras criaturas. Una mañana, mientras se alistaba para salir, vio algo que corría por el living; no tardó en descubrir que era un ratón y, lo peor, que tenía las patas traseras atrapadas en una ratonera. Cuando habló con la esposa de su locador, ésta le contestó: “Éste es un número de emergencia y tendrá que vivir con ese ratón herido hasta que mi esposo tenga tiempo de ir, en un par de días”.

-Había alquilado el sótano de una casa durante un año. Allí, en lo que era su habitación, estaba la bomba de agua de la casa. Una vez al mes despertaba en medio de la noche para descubrir una sombra parada junto a su cama; esta sombra se revelaba como el locador y justificaba su presencia afirmando que estaba ahí para revisar la bomba de agua…

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