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Alberto Fernández presidente: El plan para créditos hipotecarios UVA y viviendas

28/10/2019 - Finalmente Alberto Fernández es presidente. En campaña, prometió una transición hacia un sistema distinto, de acuerdo al nuevo documento que los equipos técnicos del peronismo le entregaron hace unos días

ARGENTINA.- El último plan económico y social que el equipo técnico de Alberto Fernández, electro presidente en las elecciones del pasado 27 de octubre, contempla la revisión de la operatoria de los créditos medidos en UVA (Unidad de Valor Adquisitivo).

Por lo pronto, estipula "una congelación inicial" que abarcaría el monto de la cuota y el total de la deuda en los casos en que los créditos se hayan otorgado para la adquisición de vivienda, a los fines de "atender la urgencia" de ese sector.

Esta situación se mantendría hasta que esa operatoria sea revisada en forma integral y se decida continuarla a través de nuevas condiciones más favorables a los deudores o se cambie por otra. La idea del nuevo gobierno es crear un nuevo índice. Así, buscan "establecer un compromiso con quienes se endeudaron y hoy no pueden pagar".

El equipo técnico de Alberto Fernández explica que "se requiere un acuerdo social con integrantes de organizaciones sociales, sindicales, de la economía social, de derechos humanos, ambientalistas, de la defensa de derechos de usuarios y consumidores, iglesias, colegios profesionales –entre otros– y producir propuestas en una amplia concertación sobre una Agenda Federal de Hábitat que implique un aporte a la construcción de una sociedad con confianza, con certezas, con previsibilidad, con trabajo, con producción y con más derechos".

También se sostiene que buscarán "fomentar el acceso a la vivienda en la ciudad, creando líneas de crédito dirigidas a sectores con capacidad de ahorro; de primera vivienda o vivienda joven; grupos familiares solidarios; viviendas de densidad media y consorcios de bajo costo; trabajadores monotributistas".

Además, el candidato del Frente de Todos sostuvo que el problema de la vivienda es "un tema mucho más agudo" y prometió crear "un Ministerio de Vivienda y Hábitat, porque es un problema muy grave, muy grave y tenemos que atenderlo por separado de la obra pública".

Este congelamiento continuaría con el anunciado por el presidente Mauricio Macri luego de las primarias del 11 de agosto. Esta medida, de acuerdo al actual mandatario, terminará a fin de año. Pero lo distinto es que solo congela la cuota y, en el nuevo caso, se buscaría que abarque también el monto adeudado.

De todas maneras, el documento del Frente de Todos no explica quién se hará cargo de esa diferencia ni de qué manera. En la actualidad, el Estado se hace cargo de la diferencia y Macri prometió discutir cómo continuará la asistencia durante el próximo año.

Este tema ganó lugar durante el segundo debate presidencial, ya que el candidato de Juntos por el Cambio anunció que, en caso de ser reelegido, desde el 1 de enero las cuotas de los créditos hipotecarios UVA se actualizarán de acuerdo a la evolución del índice de salarios y dejarán de estar atadas a la inflación.

La Secretaría de Vivienda de la nación, a cargo de Iván Kerr, ya trabaja en la implementación del cambio de índice, pero está condicionada a un segundo mandato de Macri.

La diferencia la cubrirá el Estado, a través de un fondo compensador, que está previsto en el proyecto de Presupuesto 2020. La medida propuesta por el macrismo solo alcanzará a los préstamos hipotecarios, por lo que los créditos prendarios y personales otorgados en UVA seguirán actualizándose por el índice de la inflación.

En qué consiste el "congelamiento"

Después de las elecciones primarias, el Gobierno dejó fijas hasta fin de año las cuotas de los créditos hipotecarios UVA. El beneficio alcanzó a aquellas familias que compraron propiedades valuadas en 140.000 UVA o menos al momento de escriturar.

Si bien continuaría esa medida, la diferencia presentada en el documento del Frente de Todos radica en que se amplía el espectro de beneficiarios y llegarían a los 160.000, en lugar de los 100.000 existentes. Además, se congelaría provisoriamente no solo la cuota mensual sino el monto total. En el sistema vigente, el capital adeudado se sigue acumulando.

Por ese motivo, todos los meses los deudores van mirando de reojo lo que puede pasar en enero, una vez que concluya el beneficio. Y los colectivos que agrupan a estos deudores reclaman el fin del sistema UVA y remarcan que si no hay ningún tipo de beneficio, a partir del año próximo tendrán una deuda mucho mayor y las cuotas crecerán exponencialmente.

A cambio de esta anulación de los créditos, las familias proponen "un freno al capital adeudado y, después, que la cuota mensual debe ir en relación a lo que uno se comprometió a pagar cuando firmó el préstamo"

Y, en esta misma línea, remarcan: "A las familias sobre endeudadas ya no les sirve, menos a los que ya no pueden pagar. Fue un manotazo de ahogado antes de las elecciones para un colectivo que desde hace un año viene intentando evitar esta situación".

A modo de ejemplo, el valor de la UVA en la actualidad ronda los 42 pesos. Si hay un 20% de inflación en estos tres meses, el nuevo monto individual será de poco más de $50.

Por eso exigen una cuota que sea previsible frente a los cambios que se producen en la economía argentina: "Pedimos la reestructuración de estos créditos por uno hipotecario viable, que tenga una cuota basada en un cálculo que se pueda estimar de acuerdo a la propia economía y que sea por todo el plazo".

De mínima, los deudores piden la "eliminación de la indexación por CVS (coeficiente de variación salarial)", que los créditos "sean reorganizados" para darle "previsibilidad" al sistema y que la deuda baje a medida que se vayan abonando las cuotas. Con la inflación, se muestra que cuanto más avanzan con los pagos, más aumenta su deuda.

Y concluyen: "Muchísimas son las familias que están en mora, que deben varias cuotas, y quienes no están en mora con el crédito, lo están con impuestos, tarjetas, patentes".

En tanto, los banqueros consideran que el sistema UVA debe mantenerse y que hay que cuidarlo "para que vuelva a crecer una vez que baje la inflación" y destacan que, aún con una inflación elevada, aunque previsible, y estabilidad macroeconómica, el sistema resultó exitoso.

Asimismo, agregan que, pese a la crisis y a los argumentos de los deudores, sólo cuatro de cada 1.000 créditos UVA presentan morosidad.

En el Congreso, la oposición analizó distintos proyectos para determinar una nueva variable para ajustar los préstamos sin que cause un efecto grande en el bolsillo de los deudores. Una alternativa era hacerlo a través del índice de salarios (CVS) a partir del próximo año.

De todas maneras, desde el peronismo advierten a iProfesional que la idea de máxima es que se congele momentáneamente la cuota y el monto, pero que eso se definirá una vez que asuma Alberto Fernández, ya que reconocen que "alguien va a tener que pagar los costos de este congelamiento".

Mientras tanto, la UVA, lanzada por el ex presidente del Banco Central (BCRA) Federico Sturzenegger en 2016 como la alternativa para dar préstamos hipotecarios a largo plazo en Argentina, aumentó en el 2018 un 46,85%, pasando de 21,15 a 31,06. A fines de este año, ese número podría crecer hasta los 50 pesos, por lo que en el término de 12 meses habrá crecido más de 20 pesos.



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