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Créditos hipotecarios: El sector inmobiliario celebra las medidas y espera que los anuncios se transformen en más viviendas
El gobierno de Javier Milei anunció un nuevo programa destinado a impulsar el crédito hipotecario en la Argentina y la medida fue recibida con expectativa por los distintos actores vinculados al mercado inmobiliario y la construcción. La iniciativa contempla la utilización de hasta $2 billones del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSES para generar financiamiento de mayor plazo para las entidades bancarias y, de esa manera, ampliar la oferta de préstamos para vivienda.
El anuncio fue realizado por el ministro de Economía, Luis Caputo, quien explicó que uno de los principales obstáculos para el desarrollo del crédito hipotecario es el descalce entre los plazos de los depósitos que reciben los bancos y los extensos períodos de devolución que requieren los préstamos destinados a la compra de una vivienda. La posibilidad de contar con fondeo de largo plazo aparece, en ese contexto, como una de las claves para que las entidades financieras puedan ampliar su capacidad de otorgamiento y desarrollar un mercado de crédito hipotecario más profundo.
Desde la Mesa de la Vivienda, integrada por la Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO), la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (UOCRA) y la CEDU+AEV, expresaron su apoyo a las medidas anunciadas con el objetivo de impulsar el financiamiento para la vivienda.
“Generar las condiciones para que el crédito hipotecario crezca sostenidamente es un paso clave para la recuperación de nuestro sector, dinamizar el mercado y para facilitar el acceso a la vivienda”, señalaron en un comunicado al que tuvo acceso Informeconstruccion.com.
La expectativa puesta en que los fondos lleguen a las familias
Para los referentes del sector, el anuncio representa una señal positiva, aunque coinciden en que el verdadero alcance del programa dependerá de su instrumentación y de las condiciones que finalmente puedan ofrecer las entidades bancarias.
Andrés Sabatini, CEO de Sabatini Negocios Inmobiliarios, sostuvo que el impacto real se verá cuando los $2 billones anunciados se transformen efectivamente en nuevos préstamos y esos créditos, a su vez, en operaciones concretas.
“El crédito hipotecario puede ser una herramienta para acceder a la vivienda, pero también un motor para la construcción, el comercio, los servicios y el empleo. Volver a construir un mercado de financiamiento de largo plazo será, en definitiva, uno de los grandes desafíos para consolidar la recuperación del mercado inmobiliario”, manifestó.
Sabatini insistió en que el éxito de la iniciativa no dependerá solamente del volumen de recursos comprometidos. Las tasas, los requisitos de acceso y la cantidad de familias que finalmente puedan calificar para obtener un préstamo serán variables determinantes para medir el resultado de la medida.
La expectativa del mercado está puesta, precisamente, en que el financiamiento pueda alcanzar una escala suficiente para convertirse en un factor de transformación del sector y no quedar limitado a un número reducido de operaciones.
La vivienda vuelve a estar en el centro de la agenda
Matías Chirom, CEO de Baigun Realty, consideró que los anuncios deben analizarse como parte de un conjunto de herramientas que pueden generar incentivos tanto para quienes buscan comprar una propiedad como para quienes necesitan vender.
“Estamos hablando de medidas que pueden funcionar como incentivos tanto para la compra como para la venta. Después habrá que ver cómo se instrumenta cada una de estas herramientas, cómo se aplican y qué impacto tienen a lo largo del tiempo”, señaló.
Para Chirom, más allá del alcance concreto que finalmente tengan las medidas, hay un elemento especialmente relevante: el regreso del acceso a la vivienda al centro de la discusión.
“Hay algo que para mí es muy importante y es que el acceso a la vivienda esté nuevamente en la agenda. Que se esté pensando en alternativas, que haya interés en generar mecanismos que faciliten el acceso y que se busquen herramientas para dinamizar el mercado es, sin dudas, un buen indicador”, sostuvo.
En esa línea, consideró que volver a colocar la primera vivienda como una prioridad puede generar una expectativa favorable para toda la cadena vinculada al sector.
“Cuando la vivienda aparece como una prioridad y se empiezan a generar condiciones para que más personas puedan acceder a su primera vivienda, se abre una expectativa muy positiva para todo el sector. Lo importante es que se siga avanzando, porque cada medida, cada incentivo y cada paso que se dé en esa dirección puede contribuir a que el mercado vuelva a tener más movimiento”, afirmó.
El potencial para multiplicar las operaciones inmobiliarias
Oscar Puebla, broker y director de Puebla Inmobiliaria, puso el foco en la capacidad que tiene el crédito hipotecario para modificar sustancialmente el volumen de operaciones. “Los créditos para primera vivienda son realmente lo que estamos esperando y van a motorizar el mercado de una manera que ni nos imaginamos”, afirmó.
Según explicó, actualmente se realizan unas 6.000 ventas mensuales y la participación del crédito todavía ronda el 13%. Un crecimiento significativo de esa proporción podría cambiar el escenario del mercado inmobiliario. “Si esa participación llegara, por ejemplo, al 40%, el mercado inmobiliario vuela. Va a haber mucha más demanda y, naturalmente, también una presión sobre los precios”, sostuvo Puebla.
El empresario remarcó además el efecto multiplicador que genera cada operación inmobiliaria sobre otras actividades. “Es una excelente noticia porque cada operación inmobiliaria moviliza otras dos, de modo que el impacto sobre toda la actividad va a ser enorme”, explicó.
De esta manera, la recuperación del financiamiento hipotecario no solo podría facilitar la compra de una vivienda, sino también activar una extensa cadena de servicios vinculados con cada operación: reformas, equipamiento, mudanzas, comercio y diferentes actividades profesionales.
Más crédito, más desarrollos y mayor actividad en la construcción
Desde el sector desarrollador, Horacio Ludigliani, director de Grupo Ludigliani, destacó otro de los puntos centrales de los anuncios: la posibilidad de generar fondeo de largo plazo para que los bancos puedan ampliar la oferta de préstamos.
A su entender, esta herramienta puede contribuir a reducir el costo del financiamiento y, especialmente, a generar mayor previsibilidad para las familias que necesitan recurrir a un crédito para comprar su vivienda. “Que vuelva a existir crédito hipotecario es una muy buena noticia para el mercado inmobiliario y para la gente que quiere comprar su vivienda”, señaló el arquitecto.
Sin embargo, Ludigliani advirtió que el verdadero impacto dependerá de que el financiamiento pueda consolidarse y sostenerse en el tiempo. La previsibilidad aparece como un factor fundamental en un mercado donde las decisiones de compra y los proyectos de desarrollo requieren horizontes de largo plazo.
Si esa condición se cumple, el efecto del crédito podría extenderse mucho más allá de la compraventa de inmuebles ya construidos. “El crédito no solo facilita la compra de una vivienda ya construida, sino que también puede dinamizar las operaciones inmobiliarias, estimular nuevos desarrollos y darle movimiento a la construcción”, explicó.
Miguel Ludmer, director de Interwin, sostuvo que siempre es una buena noticia que aumente la oferta de créditos. “En este caso, la medida genera una herramienta de fondeo para los bancos que les permite disponer de recursos a plazos más largos que los habituales para trasladarlos a créditos hipotecarios”, manifestó.
Agregó que si bien es una buena noticia para el mercado inmobiliario que haya una mayor oferta de prestadores hipotecarios, para que esta iniciativa también alcance a los desarrolladores, tiene que prosperar la hipoteca divisible y también aparecer una oferta de crédito intermedio con tasas razonables. “Hasta ahora esa oferta es muy escasa y la mayoría de los desarrolladores procura no depender de este tipo de financiamiento para encarar sus emprendimientos”, cerró.
El desafío será transformar el anuncio en un sistema de financiamiento que pueda sostenerse en el tiempo y llegar a una cantidad significativa de familias. Para el mercado, los $2 billones comprometidos representan una nueva señal de apoyo al crédito hipotecario, pero los especialistas coinciden en que la verdadera dimensión de la medida comenzará a observarse cuando los bancos incorporen esos recursos y los préstamos vuelvan a convertirse en una alternativa concreta para acceder a la vivienda.