Economía y construcción
Crédito, inversiones y obras: Las claves del plan que analiza el Gobierno para reactivar la construcción
El Gobierno nacional puso a la construcción entre los sectores estratégicos para impulsar la actividad económica durante el segundo semestre de 2026, de cara a las elecciones del año próximo. Con ese objetivo, el Ministerio de Economía mantiene una serie de reuniones con representantes de las principales cámaras empresarias para analizar medidas que permitan incentivar nuevas inversiones, ampliar el acceso al financiamiento y resolver algunos de los principales reclamos de la industria.
La estrategia oficial apunta a que la construcción recupere protagonismo como generadora de empleo y dinamizadora de la economía, combinando proyectos de infraestructura con herramientas destinadas a fortalecer el mercado inmobiliario y el crédito para la vivienda.
Uno de los proyectos que el Ejecutivo considera prioritarios es el proceso de concesión de aproximadamente 9.000 kilómetros de rutas nacionales. La iniciativa busca atraer inversión privada para el mantenimiento y desarrollo de la red vial, generando además un efecto multiplicador sobre la actividad de empresas constructoras, proveedoras de insumos y servicios vinculados a la infraestructura.
La negociación por las deudas con constructoras
En paralelo, el Gobierno continúa negociando con las empresas constructoras una salida para las deudas acumuladas por obras ejecutadas para el Estado nacional.
En ese marco, el secretario de Coordinación de Infraestructura y Transporte, Fernando Herrmann, mantiene reuniones con autoridades de la Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO) para avanzar en la implementación de un bono destinado a cancelar obligaciones que rondan los $220.000 millones.
Sin embargo, el esquema todavía genera interrogantes dentro del sector. Una de las principales condiciones planteadas por el Gobierno es que las empresas que acepten el bono renuncien a futuros reclamos administrativos o judiciales vinculados con esas acreencias, un punto que divide posiciones entre las compañías.
Mientras algunas constructoras evalúan adherir al mecanismo para recuperar liquidez en el corto plazo, otras consideran continuar los reclamos por otras vías con el objetivo de obtener mejores condiciones.
Nuevas herramientas para impulsar el crédito
Además del saneamiento de las deudas, las conversaciones incluyen distintas propuestas destinadas a ampliar el financiamiento para la construcción y el mercado inmobiliario.
Desde el Ministerio de Economía reconocieron que se encuentran bajo análisis distintas alternativas para facilitar el acceso al crédito, tanto en pesos como en dólares, con el objetivo de promover nuevos desarrollos y mejorar las posibilidades de acceso a la vivienda.
Entre las iniciativas presentadas por el sector privado figura la posibilidad de utilizar parte de los recursos provenientes de la venta de activos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) para fortalecer el sistema de créditos hipotecarios. La propuesta contempla destinar entre US$15.000 y US$20.000 millones para ampliar la oferta de financiamiento de largo plazo y reducir el costo de los préstamos para familias y desarrolladores.
No obstante, la iniciativa requeriría una ley del Congreso, por lo que su implementación dependerá del respaldo político que logre reunir el Gobierno.
El Fondo de Asistencia Laboral, otra alternativa
Otro de los temas que forma parte de la agenda es el futuro del Fondo de Asistencia Laboral (FAL). Empresarios del sector propusieron reemplazar el esquema de cuentas individuales administradas por cada empresa por uno o varios fondos comunes que permitan canalizar los recursos excedentes hacia líneas de crédito hipotecario y otros proyectos de inversión productiva.
Según sostienen desde las cámaras empresarias, una administración centralizada permitiría aprovechar fondos que actualmente permanecen inmovilizados y convertirlos en una herramienta para financiar el desarrollo habitacional.
Sin embargo, el FAL todavía no entró en vigencia. Su implementación fue postergada hasta noviembre de 2026 en el marco de los compromisos asumidos por la Argentina con el Fondo Monetario Internacional (FMI), por lo que cualquier modificación del cronograma requerirá una nueva definición legislativa.
Una apuesta para dinamizar la economía
Mientras continúan las reuniones entre funcionarios y empresarios, el equipo económico evalúa las distintas propuestas presentadas por el sector con el objetivo de encontrar mecanismos que impulsen la construcción sin afectar las metas de equilibrio fiscal.
Para el Gobierno, la combinación de inversión privada, nuevos instrumentos financieros, expansión del crédito hipotecario y obras de infraestructura aparece como uno de los caminos para consolidar la recuperación económica durante los próximos meses, en un sector que históricamente ha demostrado una fuerte capacidad para generar empleo y movilizar a numerosas industrias vinculadas.