2026-05-31

Mercado inmobiliario

Invertir en ladrillos desde $1.000: lanzan en Argentina el primer fondo inmobiliario para pequeños ahorristas

El nuevo esquema permitirá acceder al mercado inmobiliario mediante cuotapartes que cotizarán en Bolsa. Apunta a departamentos, oficinas y locales comerciales con renta, sin necesidad de comprar una propiedad completa.

El mercado inmobiliario se prepara para el desembarco de una herramienta que promete cambiar una lógica histórica del sector: invertir en propiedades sin necesidad de comprar un inmueble completo.

A partir del próximo 10 de junio comenzará a operar en Argentina el primer REIT (Real Estate Investment Trust), un vehículo de inversión que permitirá participar del negocio inmobiliario desde apenas $1.000 mediante la compra de cuotapartes que cotizarán en Bolsas y Mercados Argentinos (BYMA). La iniciativa es impulsada por Beltrán Briones y Juan Ignacio Abuchdid junto a Grupo IEB y busca acercar el real estate a pequeños y medianos ahorristas.

El esquema funcionará bajo la figura de un Fondo Común de Inversión Cerrado Inmobiliario regulado por la Comisión Nacional de Valores (CNV). A diferencia de la compra tradicional de una propiedad, los inversores podrán adquirir participaciones del fondo y obtener rendimientos vinculados a alquileres y valorización de activos.

Cómo funcionará el fondo

Según explicaron sus impulsores, la estrategia inicial estará enfocada en la compra de inmuebles terminados para generar renta inmediata. El portfolio incluirá departamentos usados, oficinas corporativas y locales comerciales ubicados principalmente en la Ciudad de Buenos Aires.

La decisión de concentrarse en activos ya construidos responde al contexto actual del mercado. Los desarrolladores sostienen que los costos de construcción se mantienen elevados mientras que buena parte del stock de inmuebles usados continúa ofreciendo oportunidades de compra a valores considerados atractivos.

Además de inmuebles físicos, el reglamento permitirá incorporar otros instrumentos vinculados al sector, como fideicomisos inmobiliarios, contratos de alquiler, deuda corporativa relacionada con real estate y financiamiento para proyectos de renta.

Democratizar el acceso al mercado inmobiliario

Uno de los principales objetivos del proyecto es reducir la barrera de entrada que históricamente caracterizó a la inversión en ladrillos.

Mientras la compra de una propiedad en la Ciudad de Buenos Aires puede requerir desembolsos superiores a los US$100.000, el nuevo vehículo permitirá acceder al sector con montos significativamente menores.

La propuesta también busca resolver otro problema habitual del mercado: la falta de liquidez. A diferencia de una propiedad tradicional, cuya venta puede demandar meses, las cuotapartes podrán comprarse y venderse en el mercado bursátil a través de brokers habilitados.

Para los impulsores del proyecto, esta característica acerca al real estate a la lógica de otros instrumentos financieros, permitiendo entrar y salir de posiciones con mayor facilidad.

Renta, apreciación y diversificación

El modelo contempla dos fuentes principales de rendimiento para los inversores. Por un lado, la renta generada por los alquileres de los inmuebles que integren la cartera. Por otro, la eventual apreciación del valor de las propiedades a medida que evolucione el mercado inmobiliario.

Distintos análisis vinculados al lanzamiento estiman que la combinación entre renta y valorización podría generar retornos competitivos en dólares, aunque los resultados dependerán de la evolución del mercado y del desempeño de los activos seleccionados.

Además, el esquema permite diversificar inversiones en distintos segmentos inmobiliarios sin la necesidad de gestionar contratos, mantenimiento, expensas o administración de inquilinos.

Un modelo global que busca consolidarse en Argentina

Los REIT son instrumentos ampliamente desarrollados en mercados como Estados Unidos, Europa y Asia, donde canalizan miles de millones de dólares hacia oficinas, edificios residenciales, centros logísticos, hoteles y otros activos inmobiliarios.

La llegada de este modelo a la Argentina aparece en un momento de reactivación gradual del sector. Para el mercado inmobiliario, el lanzamiento representa un nuevo intento de acercar el negocio del ladrillo a inversores que hasta ahora quedaban excluidos por los altos montos de ingreso requeridos para comprar una propiedad de manera directa.

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