2026-04-28

Actualidad

Paritarias UOCRA 2026: subas mensuales y sumas no remunerativas para el mes de mayo

La actualización salarial acordada entre el gremio y las cámaras del sector vuelve a marcar el pulso de la construcción: aumentos moderados, revisiones cortas y un impacto directo en los costos de obra

La negociación salarial de la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (UOCRA) para el segundo tramo de 2026 volvió a confirmar una tendencia que ya se consolidó en el sector: acuerdos de corto plazo, con incrementos mensuales moderados y una fuerte presencia de sumas no remunerativas para sostener el ingreso de los trabajadores.

El entendimiento, alcanzado con las cámaras empresarias, establece una serie de ajustes escalonados entre marzo y mayo, con subas que, si bien buscan acompañar la dinámica inflacionaria, se ubican por debajo de las variaciones de precios más recientes. En paralelo, se incorporan montos adicionales no remunerativos que complementan los salarios básicos.

En cuanto a los incrementos, el acuerdo dispone tres tramos consecutivos y acumulativos: un 2 % en marzo aplicado sobre los salarios vigentes a febrero de 2026, un 1,9 % desde abril calculado sobre los básicos de marzo, incluyendo la absorción de parte de las sumas no remunerativas, y un 1,8 % a partir de mayo, tomando como base los salarios de abril.

Además de las subas en los básicos, se estableció el pago de sumas mensuales no remunerativas para todas las categorías.  En abril, las cifras se ubican entre 78.400 pesos y 99.800 pesos, mientras que en mayo oscilan entre 98.500 pesos y 125.400 pesos, dependiendo de la categoría. Todos los detalles los podés ver acá.

Este esquema, cada vez más habitual en la actividad, refleja el delicado equilibrio entre la necesidad de recomponer ingresos y la dificultad de las empresas para absorber mayores costos en un contexto todavía marcado por la cautela en la inversión.

Salarios actualizados y esquema flexible

Con la última actualización, los valores de referencia para la mano de obra en la Zona A, que incluye el AMBA, muestran una recomposición en todas las categorías, desde ayudantes hasta oficiales especializados. A esto se suman adicionales mensuales que no impactan en cargas sociales, pero sí mejoran el ingreso de bolsillo.

Más allá de los números puntuales, lo relevante es el formato del acuerdo: incrementos mensuales de baja intensidad, acumulativos, combinados con sumas no remunerativas que luego pueden ser absorbidas en futuras negociaciones. Este mecanismo permite cierta flexibilidad tanto para empleadores como para trabajadores, aunque también introduce un grado de incertidumbre sobre la evolución real del salario.

Impacto en el costo de construcción

Desde la mirada del mercado, cada actualización paritaria tiene un efecto inmediato en el costo de la mano de obra, uno de los componentes clave del costo total de construir. Si bien los porcentajes acordados no son elevados en términos nominales, su carácter acumulativo y la frecuencia de las revisiones terminan generando una presión sostenida.

Para desarrolladores y constructoras, esto implica recalcular permanentemente presupuestos y ajustar proyecciones, especialmente en obras de mediano y largo plazo. En un escenario donde el financiamiento sigue siendo limitado y la demanda aún se muestra selectiva, cualquier variación en los costos impacta directamente en la rentabilidad.

Paritarias cortas y negociación permanente

Otro dato central del acuerdo es su vigencia acotada. Como viene ocurriendo en los últimos meses, las partes fijaron un horizonte de pocos meses, con el compromiso de volver a reunirse para revisar las condiciones en función de la evolución de la economía. 

Este esquema de negociación permanente permite reaccionar con mayor rapidez frente a cambios en la inflación, pero también dificulta la planificación de largo plazo, tanto para las empresas como para los trabajadores.

Paritarias UOCRA: Un termómetro del sector

La paritaria de la UOCRA no solo define salarios: funciona también como un indicador clave del estado de la actividad. Cuando los acuerdos se vuelven más cortos, más cautelosos y con mayor peso de sumas no remunerativas, el mensaje es claro: el sector sigue operando en un contexto de transición.

En ese marco, la evolución del costo laboral seguirá siendo una de las variables a monitorear de cerca en los próximos meses, junto con el nivel de actividad, el acceso al crédito y la dinámica de los desarrollos inmobiliarios.

Más detalles de los aumentos

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