2026-11-07

Mercado inmobiliario

El costo de construir afecta al mercado del Real Estate y obliga a los desarrolladores a cambiar de estrategia

El aumento de los costos de obra, la falta de financiamiento específico y la competencia del mercado de propiedades usadas plantean nuevos desafíos para el desarrollo inmobiliario. Referentes del sector analizaron la coyuntura y señalaron que la productividad, la innovación y el acercamiento al mercado de capitales serán claves para recuperar la rentabilidad.

El negocio del desarrollo inmobiliario atraviesa una etapa de fuertes desafíos. El incremento de los costos de construcción medidos en dólares, las dificultades para trasladar esas subas a los precios de venta y la escasez de crédito destinado a nuevos proyectos configuran un escenario complejo para las empresas del sector.

La situación fue analizada por referentes de la Cámara Empresaria de Desarrolladores Urbanos (CEDU) y de la Asociación de Empresarios de la Vivienda (AEV), que durante el encuentro durante el encuentro Ámbito Debate sobre Real Estate debatieron sobre las perspectivas del mercado y las estrategias necesarias para sostener la actividad.

Uno de los principales puntos de preocupación es el encarecimiento de la construcción. Según señaló Damián Tabakman, presidente de CEDU + AEV, el costo de construir en dólares al menos se duplicó, una evolución que impacta directamente sobre los márgenes de los desarrolladores.

El problema aparece cuando los valores de venta de las propiedades no acompañan el mismo ritmo de incremento que los costos de obra. En ese contexto, los proyectos pierden atractivo económico y resulta cada vez más difícil alcanzar niveles de rentabilidad que justifiquen nuevas inversiones.

A esta situación se suma la falta de financiamiento que llegue de manera directa a las empresas desarrolladoras. Si bien para Tabakman la inyección de fondos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) es considerada una señal positiva para el mercado inmobiliario, su impacto está orientado principalmente a las operaciones con propiedades usadas.

En cambio, las alternativas de financiamiento en dólares destinadas específicamente a nuevos desarrollos todavía tienen una incidencia limitada sobre la actividad.

Cómo buscan los desarrolladores recuperar la rentabilidad

Frente a este panorama, el sector comenzó a trabajar sobre una agenda que apunta a mejorar la competitividad de los proyectos y recuperar los márgenes de rentabilidad.

Uno de los ejes pasa por desarrollar productos inmobiliarios más atractivos y adaptados a las nuevas condiciones del mercado. La necesidad de competir con las propiedades usadas, que cuentan con una ventaja relativa por el acceso de los compradores al crédito hipotecario, obliga a revisar las características de los emprendimientos y su propuesta de valor.

Otra alternativa consiste en ampliar las opciones de financiamiento para los compradores. Entre las herramientas que evalúan los desarrolladores aparece la posibilidad de ofrecer cuotas posteriores a la entrega de las unidades, con esquemas de financiación propios que permitan extender los plazos de pago y facilitar el acceso a una vivienda nueva.

La productividad también ocupa un lugar central en esta agenda. La incorporación de tecnología, la optimización de los procesos constructivos y el diseño de edificios más racionales aparecen como herramientas para reducir costos y mejorar la eficiencia de las obras.

En un contexto en el que los precios de venta no siempre permiten absorber los mayores costos, mejorar la planificación y aprovechar los recursos disponibles se vuelve un factor determinante para la viabilidad de los proyectos.

El real estate busca nuevas oportunidades en el mercado de capitales

Más allá de las dificultades actuales, uno de los cambios que comienza a ganar relevancia es el acercamiento entre el negocio inmobiliario y el mercado de capitales.

Históricamente, el real estate argentino tuvo una relación limitada con los instrumentos financieros disponibles en el mercado. Sin embargo, esa distancia comenzó a reducirse con la aparición de alternativas de inversión vinculadas a distintos segmentos de la actividad.

Entre ellos se encuentran los desarrollos residenciales, las oficinas, los proyectos hoteleros, los centros logísticos y los centros comerciales.

La posibilidad de canalizar inversiones a través de instrumentos del mercado de capitales abre una perspectiva diferente para el financiamiento de emprendimientos inmobiliarios, al ampliar las fuentes de recursos más allá de los compradores y los aportes tradicionales de los desarrolladores.

La expectativa del sector también está vinculada con una eventual normalización de las variables macroeconómicas. En esa línea, existe confianza en que el valor del metro cuadrado en Argentina pueda recuperar terreno frente a otros activos de inversión, aunque ese proceso dependerá de la evolución de la economía y de las condiciones de financiamiento.

Por ahora, el desafío inmediato pasa por encontrar un equilibrio entre costos, precios de venta y capacidad de financiamiento. En ese escenario, la eficiencia constructiva, la innovación en los productos y la integración con el mercado de capitales aparecen como algunos de los principales caminos para impulsar una nueva etapa del desarrollo inmobiliario.

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