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Expensas en CABA: Se mantuvieron estables en julio, pero acumulan una suba del 26% en un año
Las expensas en la Ciudad de Buenos Aires mostraron una leve baja durante julio, aunque continúan acumulando aumentos significativos en la comparación interanual. Según un relevamiento de ConsorcioAbierto, la expensa promedio alcanzó los $354.652, lo que representa una disminución del 0,6% respecto de junio, cuando había llegado a $356.790.
En términos interanuales, el incremento fue del 26%, ya que en julio de 2025 la expensa promedio en CABA se ubicaba en $281.516.
El dato adquiere relevancia al compararlo con la evolución general de los precios. Según el INDEC, la inflación de julio fue del 2,1%, mientras que la variación interanual alcanzó el 33,8%. Dentro del índice, la división Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles registró una suba mensual del 2,2%.
El relevamiento de ConsorcioAbierto fue realizado sobre información de más de 550.000 expensas correspondientes a las provincias de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos. En el caso de CABA, se analizaron datos de unos 15.000 consorcios que utilizan la plataforma.
Cuánto aumentaron las expensas en Provincia, Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos
La evolución de las expensas fue diferente según la provincia. En Provincia de Buenos Aires, el valor promedio alcanzó los $182.107 en julio, con un aumento del 3,5% respecto de junio y una fuerte suba interanual del 36,4%.
En Córdoba, las expensas promediaron $152.235, un 7,9% más que en junio y un 24,9% por encima del valor registrado un año atrás.
En Santa Fe, en cambio, se produjo una baja mensual. La expensa promedio fue de $135.795, un 12,2% menos que en junio, aunque todavía acumula una suba interanual del 19,8%.
Por último, Entre Ríos presentó una expensa promedio de $78.112, con una disminución mensual del 5,3%, pero un incremento interanual del 44,4%, el mayor entre las jurisdicciones relevadas.
Sueldos y mantenimiento, los principales gastos de los consorcios
Más allá de la evolución del valor final de las expensas, el relevamiento permite observar cómo se distribuyen los gastos dentro de los edificios.
En CABA, el rubro de personal y sueldos representa el 35% del total de los gastos y constituye el principal componente de las expensas. Su peso es mayor en los edificios pequeños y disminuye a medida que aumenta la cantidad de unidades funcionales.
El segundo gasto más importante corresponde a operación y mantenimiento, que representa aproximadamente el 26%. Allí se incluyen servicios como limpieza, seguridad y diferentes tareas de mantenimiento.
Los gastos administrativos, bancarios e impositivos explican otro 14%, mientras que los servicios públicos representan alrededor del 12%.
Por último, el mantenimiento extraordinario y las obras concentran aproximadamente el 8% de los gastos.
La estructura cambia levemente en Provincia de Buenos Aires. Allí los sueldos y el personal representan aproximadamente el 37%, mientras que mantenimiento y gastos operativos alcanzan el 26%.
Los gastos administrativos, bancarios e impositivos explican un 16%, los servicios públicos un 8% y el mantenimiento extraordinario y las obras otro 8%.
De acuerdo con ConsorcioAbierto, esta distribución muestra que una parte importante de las expensas está vinculada al funcionamiento cotidiano de los edificios y no solamente a gastos extraordinarios.
Morosidad: cuántos departamentos tienen deuda
Otro de los factores que impacta sobre las finanzas de los consorcios es la morosidad. Según el relevamiento, en CABA el 15% de las unidades funcionales registra algún nivel de deuda, mientras que en Provincia de Buenos Aires el porcentaje asciende al 16%.
En otras palabras, aproximadamente 15 de cada 100 departamentos tienen deuda en los consorcios porteños, mientras que en territorio bonaerense la proporción llega a 16 de cada 100 unidades.
Desde ConsorcioAbierto señalaron que las administraciones suelen recurrir inicialmente a recordatorios de pago y notificaciones de vencimiento. Cuando la deuda se mantiene, aparecen alternativas como planes de pago y otras medidas destinadas a evitar que la situación termine en una instancia judicial.
La digitalización gana lugar en la administración de edificios
El escenario de las expensas también está impulsando cambios en la forma en que se administran los consorcios. Según Albano Laiuppa, director de ConsorcioAbierto, el desafío ya no pasa únicamente por enfrentar los aumentos de costos, sino también por administrar de manera más eficiente los recursos disponibles.
En los últimos años, buena parte de los procesos administrativos se digitalizó: liquidación de expensas, documentación y comunicación entre administradores, propietarios y proveedores son algunas de las tareas que migraron de las planillas y archivos físicos hacia plataformas digitales.
Ahora, el objetivo apunta también a integrar la gestión financiera. El cobro de expensas, el pago a proveedores y las conciliaciones bancarias comienzan a concentrarse en sistemas que permiten acceder a información actualizada y reducir tareas manuales.
La compañía sostiene que una mayor velocidad para conocer el estado financiero del consorcio puede facilitar decisiones vinculadas con reparaciones, obras y gastos extraordinarios.
Qué recomiendan para mantener saludables las cuentas del consorcio
Frente a un escenario en el que los valores de las expensas muestran una evolución diferente según la jurisdicción y el tipo de edificio, ConsorcioAbierto plantea cinco ejes para mejorar la administración.
El primero es buscar mayor previsibilidad en las expensas, evitando variaciones bruscas entre un mes y otro. También resulta importante mantener bajo control los costos fijos y realizar un seguimiento permanente de la morosidad.
A esto se suma la necesidad de reducir las sorpresas vinculadas con gastos extraordinarios y lograr que cada uno de los rubros de la expensa sea fácilmente identificable y comparable a lo largo del tiempo.
En este contexto, la administración de los consorcios atraviesa una nueva etapa en la que la digitalización no apunta solamente a simplificar tareas administrativas, sino también a mejorar la trazabilidad del dinero y facilitar el acceso a la información.
Para los propietarios, el desafío es cada vez más importante: las expensas no dependen solamente de cuánto aumentan los costos, sino también de cómo se administran los recursos del edificio.