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Golpe al juicio por YPF: la Justicia de Estados Unidos anula la condena millonaria y le da aire a Argentina
En un giro inesperado que sacude el frente judicial y económico, la causa por la expropiación de YPF sumó un capítulo clave: la Justicia de Estados Unidos falló a favor de Argentina y dejó sin efecto la millonaria condena que pesaba sobre el país.
La decisión fue tomada por la Cámara de Apelaciones de Nueva York, que revisó el fallo dictado en 2023 por la jueza Loretta Preska. Aquella sentencia obligaba al Estado argentino a pagar más de US$16.000 millones a los fondos demandantes, en uno de los litigios más grandes de la historia reciente.
“Le hemos ganado a Burford en Estados Unidos. Gracias a la gestión de Horacio en YPF y todo el equipo de abogados, en especial a la Procuración, hemos logrado que Argentina tenga que evitar el pago de 18.000 millones de dólares”, destacó el presidente de la Nación, Javier Milei, y agregó: “Y, como soy Milei, lo voy a decir al estilo Milei: tuvimos que venir a arreglar las cagadas que hizo el inútil, imbécil, incompetente de Kicillof durante el segundo gobierno de la corrupta y presidiaria Cristina Fernández de Kirchner”.
El tribunal resolvió anular la sentencia y ordenó revisar el caso, poniendo en duda un aspecto central: la jurisdicción bajo la cual se había tramitado la demanda.
La clave: dónde debía juzgarse el caso
Uno de los argumentos determinantes del fallo es que el litigio no debía resolverse en Estados Unidos.
Los jueces entendieron que los hechos vinculados a la expropiación de YPF ocurrieron en Argentina y están regidos por legislación local, lo que abre un cuestionamiento directo a la competencia de los tribunales estadounidenses para intervenir en el caso.
Este punto no es menor: si se confirma esta interpretación, gran parte de la estrategia judicial de los demandantes podría perder sustento.
Impacto económico inmediato
El fallo representa un alivio significativo para las cuentas públicas. La condena original implicaba un pago equivalente a miles de millones de dólares, con potencial impacto sobre reservas, deuda y estabilidad macroeconómica. Su anulación, aunque no definitiva, reduce de forma drástica ese riesgo en el corto plazo.
Además, se desactivan, al menos momentáneamente, posibles medidas de ejecución, como embargos o presiones sobre activos del Estado argentino en el exterior.
A pesar del fallo favorable, el caso no está cerrado. Los demandantes aún podrían intentar escalar la disputa a instancias superiores, incluso la Corte Suprema de Estados Unidos, aunque ese camino no es automático ni garantiza revisión.
En paralelo, el proceso judicial continuará su curso con un escenario distinto, donde la discusión sobre la jurisdicción será determinante. La decisión judicial llega en un contexto económico delicado para Argentina y se convierte en una señal positiva para los mercados. Si bien el desenlace final aún es incierto, el fallo representa una victoria estratégica que le permite al país ganar tiempo, reducir riesgos y reconfigurar su posición en uno de los litigios más sensibles de las últimas décadas.