Capacitación
Futuros ingenieros y técnicos recorrieron una planta y conocieron cómo se produce el hormigón
Hormigones Avellaneda recibió en su Planta Buen Ayre a estudiantes de escuelas técnicas y de la Universidad de Buenos Aires (UBA), en el marco de una iniciativa destinada a fortalecer el vínculo entre el sector de la construcción y las instituciones educativas.
La propuesta permitió que los jóvenes recorrieran las instalaciones, conocieran los procesos vinculados a la producción de hormigón y materiales para la construcción y mantuvieran un intercambio con integrantes de los equipos de la compañía.
En una primera jornada, la planta recibió a 28 estudiantes de la EEST N.° 3 “Evita” de José C. Paz, quienes cursan el Bachiller en Construcción, con orientación en recorridos húmedo y seco, además de la especialidad de Energías Eléctricas.
Durante la visita, los alumnos pudieron observar de manera directa el funcionamiento de una planta industrial y relacionar los conocimientos adquiridos durante su formación técnica con las actividades que se desarrollan en el ámbito productivo.
Una experiencia para futuros ingenieros
Posteriormente, la Planta Buen Ayre recibió a más de 20 estudiantes de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires, acompañados por los docentes Ing. Mario Alonso e Ing. Alejandra Benítez, quien además se desempeña como directora del Departamento de Construcciones del INTI.
El encuentro permitió acercar a los futuros profesionales a la realidad cotidiana de la industria y profundizar conocimientos relacionados con la elaboración de hormigón y otros materiales utilizados en el sector de la construcción. Este tipo de recorridos busca complementar la formación académica mediante el contacto directo con los procesos industriales, los equipos y las distintas áreas que intervienen en la producción.
Desde Hormigones Avellaneda destacaron también el acompañamiento de Juan Montecino, adjunto Producción y Mantenimiento, y Javier Kaminski, encargado de Calidad, quienes participaron de las jornadas y compartieron sus conocimientos y experiencias con los estudiantes.
La apertura de espacios de este tipo apunta a fortalecer la relación entre la industria y las instituciones educativas, generando instancias de aprendizaje que permitan a los estudiantes conocer de primera mano el funcionamiento del sector y sus desafíos.
El vínculo entre empresas, escuelas técnicas y universidades adquiere especial relevancia para una industria que necesita incorporar nuevos profesionales y técnicos con formación específica, capaces de responder a las transformaciones que atraviesa la construcción.