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Construir una casa económica de 100 metros cuadrados ya supera los 130.000 dólares
Construir una casa económica de 100 m² en Argentina sigue siendo un desafío financiero. En enero de 2026, el presupuesto necesario para una vivienda unifamiliar de diseño simple, materiales estándar y terminaciones básicas parte de los US$130.000, sin considerar el valor del terreno ni los gastos previos a la obra.
De acuerdo con estimaciones del sector relevadas por La Nación, el costo del metro cuadrado para una construcción económica se ubica en torno a los US$1.300 más IVA, lo que lleva el monto final a aproximadamente US$138.000 para una vivienda tipo de 100 m².
Cuánto cuesta según el nivel de calidad
El presupuesto final varía de manera significativa según el nivel de construcción elegido:
-Vivienda económica: desde US$1.300 + IVA por m².
-Vivienda de estándar medio: alrededor de US$1.600 + IVA por m², con un costo total cercano a los US$177.000.
-Construcción de mayor calidad: hasta US$2.000 + IVA por m², lo que eleva la inversión por encima de los US$220.000.
En todos los casos, los valores corresponden exclusivamente a la obra y no incluyen terreno, honorarios profesionales ni gastos administrativos.
Por qué los costos siguen altos
Desde el sector constructor explican que los precios actuales responden a una combinación de factores estructurales. Entre ellos, la suba sostenida de los materiales, el incremento del costo de la mano de obra y la evolución del Índice del Costo de la Construcción (ICC) que publica el INDEC.
Además, los valores medidos en dólares muestran un fuerte aumento acumulado desde 2023, lo que explica por qué construir resulta hoy más caro incluso en moneda dura.
Construir o comprar: una ecuación más ajustada
Con estos niveles de precios, la diferencia entre construir una vivienda nueva y comprar una casa usada se achica en varios mercados urbanos. Según datos citados por La Nación, el valor del metro cuadrado de casas usadas en la Ciudad de Buenos Aires ronda los US$1.800, lo que acerca ambas alternativas en términos de costo final.
En este contexto, el concepto de “casa barata” pierde fuerza: hoy se trata más bien de una obra de bajo estándar relativo, dentro de un mercado donde los costos de construcción permanecen altos y con escaso margen de ajuste a la baja.